Por Rayna Hetlage, analista de políticas

Incluso en los mejores momentos económicos, a algunas familias les sigue costando mucho cubrir necesidades básicas como poner comida en la mesa. Para las personas que están entre empleos, atraviesan una emergencia de salud o lidian con una discapacidad a largo plazo, el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), antes conocido como cupones de alimentos, es un importante salvavidas que les permite acceder a alimentos nutritivos para ellos y sus hijos. Incluso para quienes trabajan, los salarios de algunos empleos simplemente no alcanzan para cubrir el costo de los alimentos. Para quienes utilizan el SNAP, esto puede marcar la diferencia entre poder pagar las cuentas y vivir en la pobreza.

Cientos de miles de habitantes de Colorado recurren al SNAP en algún momento para ayudar a pagar los alimentos, y la mayoría de ellos viven en hogares con al menos un trabajador. Esto es especialmente importante para las familias de las comunidades del sur y el sureste de Colorado, donde en algunos condados participa más del 30 % de los hogares. Además de reducir la inseguridad alimentaria, casi todo el dinero utilizado para financiar el SNAP termina gastándose a nivel local. Esto es fundamental durante las recesiones económicas, cuando la asistencia alimentaria ayuda a proporcionar un efecto estabilizador para las economías locales. Incluso durante la actual expansión económica, con muchos nuevos empleos que pagan salarios bajos, esto significa que el SNAP es más que un simple respaldo en caso de una recesión.
En julio, la administración Trump propuso un cambio al SNAP que pondría fin a la Elegibilidad Categórica de Base Amplia (BBCE). La BBCE surgió como resultado de una modificación de 1996 en el programa de Asistencia Temporal para Familias Necesitadas (TANF), también conocido como asistencia básica en efectivo, que permitió a los estados ofrecer prestaciones no monetarias a las personas y familias que reunieran los requisitos. Las familias que reúnen los requisitos para recibir los beneficios del TANF son automáticamente elegibles para recibir asistencia alimentaria a través del SNAP. Actualmente, 43 estados ofrecen beneficios ampliados a familias que, de otro modo, podrían no reunir los requisitos para el SNAP. Colorado es uno de estos estados y permite que las personas con ingresos de hasta el 200% del Límite Federal de Pobreza (FPL) reúnan los requisitos para recibir los beneficios del SNAP. Con los cambios propuestos, más de 30 000 habitantes de Colorado ya no podrán utilizar el SNAP para ayudar a pagar los alimentos.
Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, que administra el SNAP, los cambios propuestos afectarán de manera desproporcionada a un número significativo de personas que dependen del SNAP. Esto incluye a 13,21 % de las familias en las que vive alguna persona de 65 años o más, 12,51 % de las familias trabajadoras, y 10,11 % de familias y personas sin hijos.

Otra norma anunciada en agosto por la Administración Trump afectará a las familias inmigrantes que soliciten la residencia permanente (LPS) y que actualmente reciban el SNAP, e incluso a aquellas que lo hayan recibido en el pasado para evitar pasar hambre. Esto se debe a los cambios introducidos en las directrices para determinar quién se considera una “carga pública”. A los inmigrantes que se considere que son una carga pública presente o futura se les puede denegar su solicitud de LPS o su ingreso a los Estados Unidos. Antes del cambio en la norma, los dos factores que se utilizaban para clasificar a alguien como carga pública eran si la persona había recibido cuidados a largo plazo a cargo del gobierno y/o si había recibido prestaciones en efectivo del gobierno (incluidos el TANF y la Seguridad de Ingreso Suplementario, o SSI).
Con este cambio normativo, el gobierno penalizaría a los inmigrantes que recurren al SNAP para poder comprar alimentos, a Medicaid para poder acudir al médico y a las ayudas para la vivienda (como las viviendas de la Sección 8). La nueva norma hace que a los inmigrantes les resulte confuso determinar qué sistemas de apoyo pueden y no pueden utilizar, y ha llevado a que muchas personas tengan miedo de solicitar cualquier tipo de ayuda. Independientemente de si la norma entra en vigor según lo previsto o no, hay personas que se quedan sin atención médica, alimentos y vivienda por temor a que se les denieguen sus solicitudes. Cuando nuestros vecinos no ven satisfechas sus necesidades básicas, todo nuestro estado sufre las consecuencias.
Para las familias con niños que recurren al SNAP cuando tienen dificultades para llegar a fin de mes, esta nueva norma será especialmente dura, y no solo porque tendrán que buscar otras formas de poder alimentar a sus hijos. Actualmente, los niños de los hogares que reciben SNAP califican automáticamente para el programa de almuerzos gratuitos o a precio reducido. Cuando los hogares pierdan sus beneficios de SNAP, tendrán que pasar por un proceso de solicitud adicional y es probable que algunos niños dejen de recibir desayunos escolares debido a esta barrera burocrática adicional.
Si bien el SNAP es un apoyo fundamental para las familias que atraviesan momentos difíciles, o cuando el ciclo económico pasa de la bonanza a la recesión,
El programa SNAP da un impulso a la economía de Colorado, ya que los beneficiarios gastan sus prestaciones en supermercados locales, tiendas de barrio y mercados de agricultores. Colorado recibe una media de $127 en prestaciones del SNAP por persona al mes. Un análisis Según un estudio del Departamento de Servicios Humanos de Colorado y otro del Instituto Fiscal de Colorado, además de la pérdida de 1.450 millones de dólares en prestaciones cada año, se perderán entre 1.210 y 1.840 millones de dólares en actividad económica total debido al cambio de política. En los condados donde hasta un 30,3 % de los residentes recurren al SNAP para obtener alimentos, las consecuencias económicas serán más pronunciadas. 93% del costo del SNAP se destina directamente a la compra de alimentos para las familias.

Los costos de la inseguridad alimentaria no solo se reflejan en el gasto directo y en la actividad económica generada por los beneficios del SNAP. Los costos sanitarios y de otro tipo asociados a las familias que no tienen suficiente para comer oscilan entre 1.020 y 2.100 millones de dólares. según el análisis según los defensores locales de la lucha contra el hambre. Dado que hay menos familias que reciben prestaciones, es posible que Colorado vea aumentar estos costos, lo que contrasta claramente con el objetivo de reducir el gasto sanitario en Estados Unidos. Sabemos que la mayoría de los beneficiarios del SNAP son adultos que trabajan y, dado que muchos de ellos tienen empleos con salarios bajos, el SNAP es una herramienta fundamental para sacar de la pobreza a adultos, personas mayores y niños de Colorado.
Esta política es una de las muchas que ejercen presión sobre las familias y debería formar parte de un debate más amplio sobre cómo financiamos trabajadores con salarios bajos y la lucha por llegar a fin de mes. En todo Colorado, las familias se ven obligadas a elegir entre pagar el alquiler, mantener el seguro médico, poner comida en la mesa o llenar el tanque del auto para poder ir al trabajo. Se ha demostrado que el SNAP ayuda a aliviar estas dificultades y mantiene a 117 000 habitantes de Colorado fuera de la pobreza cada año, entre ellos 55 000 niños.
Se ha demostrado una y otra vez que el programa SNAP aporta importantes beneficios económicos y para la salud a nuestras comunidades. La eliminación del BBCE podría empujar a la pobreza a muchas familias que actualmente logran llegar a fin de mes, y castiga a las familias y personas que están tratando de ahorrar para no tener que recurrir al SNAP y poder mantenerse por sus propios medios.
Aunque esta propuesta normativa es desalentadora, aún estás a tiempo de marcar la diferencia pidiendo a la administración Trump y al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) que no la aprueben. Por favor, dedica unos minutos hoy a explicarles por qué crees que poner fin a la elegibilidad categórica general para el SNAP perjudicaría a las personas y comunidades de todo Colorado. Existen varias organizaciones de base como Centro para el Progreso Americano, Feeding Americay Centro de Investigación y Acción Alimentaria que te lo ponen fácil para que puedas hacerlo.
El plazo para presentar comentarios públicos está abierto hasta el 23 de septiembre.
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